viernes 2 de julio de 2010

Sobre el Tribunal Constitucional

Mucho se ha hablado en los últimos tiempos sobre el Tribunal Constitucional a propósito de la tan esperada sentencia sobre el Estatut de Catalunya de 2006. Ha sido enormemente cuestionado a ambos lados del espectro político, tanto por la derecha, ya sea nacionalista española o nacionalista periférica; como por la izquierda, aunque en su mayor parte haya venido por la izquierda nacionalista periférica. Los argumentos, básicamente, han sido los siguientes: la derecha nacionalista española, encarnada en el PP, ha reiterado una y otra vez como un dogma de fé el "España se rompe"; y los nacionalismos periféricos, ya sean de izquierdas o de derechas, han convergido en el argumento de que un texto legal refrendado por un parlamento autonómico, un parlamento nacional y la soberanía popular votando en referéndum no puede anularse por un tribunal porque esto sería antidemocrático, máxime cuando varios de los magistrados de este tribunal deberían haber sido sustituidos hace ya tiempo.
El PP tiene razón en parte: no es que España se rompa, es que su idea de España se rompió, se rompió hace mucho tiempo, con la muerte del general Franco. El cortijo de Madrid que dirigía los designios del Estado-nación español se rompió. Además de que la idea del centralismo político nunca existió en España hasta que se la trajeron los borbones de Francia a comienzos del siglo XVIII. Es una idea genuina francesa, de Colbert. Eso lo sabe todo el que sepa Historia de España o Derecho histórico español. Mantener en pleno siglo XXI que la unidad de la patria se fundamenta en las ideas políticas del siglo XVIII de Colbert, negando las diferentes sensibilidades regionales o, por qué no decirlo, nacionales, que existen en España, es legítimo; sin embargo, no creo que se ajuste al espíritu constitucional de 1978.
Con respecto a los argumentos planteados por la otra parte, cometen errores de bulto que nacen de un desconocimiento quizá interesado de Derecho Constitucional español: el Tribunal Constitucional es el supremo intérprete de la Constitución, sus sentencias son jurídicamente vinculantes para todos los poderes públicos y la ciudadanía. Recibe su legitimidad de las instituciones democráticas y mientras sus magistrados ocupen el cargo son competentes para pronunciarse sobre cuanta disposición con rango y fuerza de ley tengan que hacerlo. Se puede discrepar sobre su interpretación de la Constitución, se puede discrepar sobre su naturaleza jurídica, se puede discrepar sobre la propia Constitución porque siempre hemos dicho que la grandeza de una Constitución es la de no imponer un modelo de "democracia militante". Se puede decir por tanto que la naturaleza de este tribunal es antidemocrática, pero no se puede decir que es incompetente para enjuiciar la constitucionalidad de una norma con rango y fuerza de ley. Por otro lado, desde una perspectiva democrática avanzada, no creo que el hecho de que un tribunal de esta naturaleza revise decisiones del pueblo sea antidemocrático, porque la democracia no es la simple imposición de la mayoría, sino que existen unos límites: la integración de las minorías en pie de igualdad con las mayorías, el respeto a los derechos fundamentales y la asignación de funciones mediante criterios de esfuerzo, mérito y capacidad. Paradójicamente, fue el jurista nazi Carl Schmitt quien dijo que las decisiones del parlamento eran plenamente soberanas y fue otro jurista, Kelsen, quien diseñó el modelo constitucional que nosotros tenemos para establecer unas garantías constitucionales que ahora nos resultan útiles para salvaguardar la propia democracia.
En definitiva, estoy muy de acuerdo con el fallo del Constitucional en relación con el Estatut de Catalunya porque considero que avanza hacia un modelo de Estado federal donde caben todas esas sensibilidades que conforman una España plural. Ahora bien, también considero muy positivo el debate generado en torno a la eficacia y la legitimidad del propio tribunal. Habrá que arbitrar mecanismos que eviten bloqueos absurdos como el que hemos vivido en la renovación de sus miembros y habrá que encontrar fórmulas que incrementen la legitimidad en la elección de los mismos.

domingo 20 de junio de 2010

Reconocimiento al compañero Gaspar

Queremos hacer llegar a los compañeros de Juventudes Socialistas el Encuentro Provincial de Reconocimiento al compañero socialista Gaspar Zarrías que tendrá lugar el 26 de junio a las 13'30 horas y que consistirá en un almuerzo en el Salón Activa de la Institución Ferial de Jaén. El precio del almuerzo es de 30 € y las invitaciones se pueden recoger en la Sede Provincial del PSOE de Jaén, situada en la Calle Hurtado nº 6 (a la vuelta de la esquina de nuestra sede). Para más información, llamar al teléfono 953 99 00 00.
Espero que nos veamos todos allí y pasemos una buena comida.
Un joven saludo socialista.

martes 15 de junio de 2010

JUVENTUDES SOCIALISTAS DENUNCIA EL CRITERIO DE SELECCIÓN DE LOS TEXTOS DE SELECTIVIDAD EN LA COMUNIDAD VALENCIANA


Juventudes Socialitas denuncia la falta de criterio objetivo a la hora de seleccionar los textos en la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) para los 15.852 alumnos y alumnas que se examinaron la semana pasada en la Comunidad Valenciana.


En la prueba de lengua y literatura, los alumnos y alumnas se encontraron un texto de tinte ultraconservador, crítico con las políticas del Ministerio de Igualdad y contra la propia ministra, Bibiana Aído, hecho que no es la primera vez que ocurre ni en la Selectividad ni en la Comunidad Valenciana. El texto pone también en tela de juicio la incorporación de “estudios de género” en la Educación Superior. El texto seleccionado proviene de un artículo de opinión del periodista Josep María Espins que no sólo cuestiona la utilidad del Ministerio de Igualdad y sus políticas dirigido por Bibiana Aido, sino también pone de manifiesto que no corresponde a la Universidad formar en valores de Igualdad, siendo esta responsabilidad de las familias y la primera etapa escolar en todo caso. Cabe recordar que hace dos años se pidió a los alumnos y alumnas el análisis de un texto que pedía la opinión sobre la Ley del Aborto dando nuevamente a la prueba, un tinte partidista y político.


Es sorprendente la intencionalidad ideológica en las formulaciones de las preguntas en los exámenes de Historia de España, pidiendo comentarios acerca de un decreto firmado por el dictador Francisco Franco para “perpetuar la memoria de los caídos en la gloriosa Cruzada”.
Los análisis de los textos en la PAU, se están utilizando por lo tanto como un arma de doble filo, cargada de subjetividad por parte de los examinadores, en una prueba, que por el contrario, se trata de reflejar la subjetividad y capacidad de análisis del alumnado y no de los examinadores.

Desde la Generalit se han excusado diciendo que los textos eran voluntarios y que habia otras opciones a ellos,pero está claro que resulta insuficiente que la elección de dicho texto fuera optativa por parte del alumnado pues, para no tener que expresarse ni a favor ni en contra del mismo, los alumnos se veían obligados a elegir la otra opción, lo que rompe la igualdad de oportunidades con otras


En nuestra opinion se deben depurar las responsabilidades entre quienes eligieron los temas que

se debían tratar en ambos exámenes, ya que suponen una intromisión en la ideología del alumnado de la Comunidad Valenciana, así como la ruptura de su igualdad de oportunidades con los del resto del país, más allá del contenido ultra conservador, regresivo y de apología del franquismo de los textos.

viernes 21 de mayo de 2010

Ahora que vamos despacio...vamos a contar mentiras tralará

El PP se ha erigido en garante del Estado del Bienestar y se autodefinen como el único partido progresista, de trabajadores y pensionistas. Por eso, si vamos a hablar de pensiones, hay que tirar de datos:

sábado 15 de mayo de 2010

Defender la soberanía económica

Cuando estudiaba el cuatrimestre pasado Derecho Internacional Público II, me llamó mucho la atención el hecho de saber que entre las competencias soberanas de los estados se encuentra la soberanía económica, esto es, la soberanía que poseen los estados para aprovechar y explotar sus recursos económicos de la manera que estimen oportuna. La soberanía económica comprende también la aplicación por parte de los poderes públicos de la política económica que consideren que más se ajusta a las necesidades de la nación, previo pacto en las urnas con el pueblo, del cual recogen la legitimidad para el ejercicio de sus potestades en países como el nuestro que son Estados sociales y democráticos de Derecho.
Esta definición de soberanía económica nos resulta extraña, toda vez que tenemos ese fenómeno que se conoce como "Globalización", que impulsa a los Estados a no hacer tanto caso en materia de Economía al pueblo y a regirse por criterios que marcan los llamados "mercados", entidades abstractas que no son democráticas pero que están gobernadas en la sombra por personas que tienen muchos cuartos y quieren tener más a costa de lo que sea. Todo esto se lleva a cabo bajo la premisa de que el ciudadano de a pie no entiende "ni papa" de Economía ¿Qué sabrá de Economía un vulgar pintor o un vulgar albañil?
En efecto, España se encuentra integrada en la Unión Europea, y fruto de ello nuestra Economía está integrada en la Unión Económica y Monetaria, tras un proceso complejo en el que ha destacado no sólo la asunción del euro como moneda, sino también la creación de un Banco Central Europeo que controla la política monetaria (la que decide el precio del dinero e influye en el Euribor y todas esas cosas que nos atormentan cada mes) de forma independiente de los gobiernos nacionales y del resto de instituciones de la UE, por supuesto, no vaya a ser que los albañiles y los fontaneros metan sus zarpas en cosas importantes.
Así las cosas ahora aparece un tercero en discordia, El Fondo Monetario Internacional, otra institución que se limpia el culo con gilipolleces democráticas que pudieran entorpecer su labor. En conclusión, tenemos una Economía nacional intervenida desde fuera por instituciones no democráticas que nos han ordenado recortar el déficit en tres años como dicen los mexicanos, "a como de lugar". Y si para ello hay que entorpecer la recuperación económica y la creación de empleo, que así sea. Por ello, el mensaje que quiero trasladar es el que transmite el economista Alberto Garzón en la página web de ATTAC, asociación por la justicia económica mundial: cuando el presidente Correa llegó al gobierno de Ecuador, realizó una auditoría a la deuda pública de su país en la que descubrió que el 30% de la misma había sido contraída con especuladores de la peor calaña. Lo que hizo fue declarar ilegítima esa parte de la deuda y negarse a pagarla. SUGIERO HACER LO MISMO Y NEGARNOS A PAGAR LA DEUDA QUE CONTRAEMOS CON BANQUEROS QUE OBTIENEN DINERO DEL BANCO CENTRAL EUROPEO AL 1% Y LO INVIERTEN EN DEUDA PÚBLICA CON UNA RENTABILIDAD DEL 4 O DEL 5%. HE DICHO.
PEDRO MOLINA ALCÁNTARA

sábado 17 de abril de 2010

La "Res Pública"

Esta semana se ha cumplido el 79º aniversario de la proclamación de la II República. Es éste, por tanto, el momento perfecto para reafirmarnos en nuestros sentimientos republicanos, que están o deben estar más vivos que nunca en estos tiempos de crisis. El sentimiento republicano es perfectamente compatible con la aceptación del marco constitucional actual, en la medida en que lo esencial del republicanismo no es la sustitución del jefe de Estado: va mucho más allá, pues sus cimientos parten de unos valores sobre los cuales se ha de gobernar la res pública, la "cosa pública", para entendernos.

¿Y qué valores son esos? Los clásicos de libertad, igualdad y fraternidad, o solidaridad, como se prefiera. De ellos emanan todos los bienes jurídicos que nuestro Estado Social y Democrático de Derecho ampara. La realidad de la crisis es que ha nacido de la vulneración de esos valores republicanos.

¿Y quién los ha vulnerado? Los de siempre, los enemigos de la paz y la alegría. En muchas ocasiones se da la paradoja de que quien verdaderamente hunde la patria es quien se cree un auténtico salvapatrias, alguien tocado por una mano divina que le ha confiado la verdad absoluta. Y se cree que debe imponer su verdad de forma intolerante, sin molestarse en escuchar al que piensa distinto.

¿Cómo se hunde la patria, que al fin y al cabo no es ni más ni menos que la res pública? Se puede hacer de muchas maneras, entre otras:

Económicamente, evadiendo impuestos, fugando capitales, malversando fondos públicos, cerrando el grifo del crédito a la actividad económica verdaderamente productiva;

Éticamente, al intentar que se olvide nuestro pasado más reciente, que incluye casi cuarenta años de dictadura fascista;

Culturalmente, imponiendo una visión interesada de nuestra Historia que niega la verdadera pluralidad lingüística y cultural de España;

Socialmente, con EREs, deslocalizaciones e implantando condiciones de mercado monopolísticas -valiéndose de una posición ventajista- con las que las pymes -que son las mayores creadoras de empleo- no pueden competir;

Toda esta reflexión siempre ha estado en mi cabeza, pero las palabras se ordenaron en ella, cuando, precisamente el 14 de abril, tuve que soportar en clase como un compañero exponía un trabajo en el que se equiparaba moralmente la objeción de conciencia de un médico americano que se negaba a practicar una inyección letal a un reo condenado a la pena de muerte, con la objeción de conciencia de un funcionario público español que se negaba a celebrar una boda entre personas del mismo sexo.

Por todo ello entiendo que éste es el mejor momento para reivindicar una educación laica y científica, basada en los valores cívicos y republicanos. Hay que darle al pueblo toda la formación, para que disponga de las mejores oportunidades; toda la información, para empoderarlo; y toda la cultura, para opinar y tomar decisiones con conocimiento de causa. Escuela y despensa, que diría Joaquín Costa.
PEDRO MOLINA ALCÁNTARA

domingo 11 de abril de 2010

Allí me colé y en tu fiesta me planté

Quería reseñar brevemente el encuentro que tuve el miércoles pasado con Cristóbal Montoro, responsable del Partido Popular en materia económica, en el marco de unas jornadas de Derecho Financiero y Tributario que organizaba la Universidad de Jaén, a la que pertenecemos o hemos pertenecido la mayoría de los militantes de Juventudes Socialistas de Jaén.

Lo cierto es que más que tales jornadas de Derecho a mi me dio la impresión de que aquello era un mitin encubierto del Partido Popular, puesto que organizaba la profesora del área Rosa María Cárdenas, a la sazón concejal del PP en nuestra capital de provincia. Además, el ponente fue presentado por José Enrique Fernández de Moya, candidato a la alcaldía por el mismo partido. Y por si fuera poco, acompañaban entre el público más de la mitad de los compañeros de corporación municipal de la citada organizadora, así como también unos diez militantes de Nuevas Generaciones del PP. Este nutrido grupo creo que se acercaba bastante a igualar la cantidad del resto de asistentes.

Durante su intervención el señor Montoro se mostró bastante moderado (exceptuando alguna barbaridad del estilo: "los países emergentes que solicitan la condonación de su deuda externa demuestran falta de seriedad porque los países serios cumplen con sus obligaciones crediticias"), aunque criticó enérgicamente las medidas adoptadas por el gobierno para afrontar la crisis y reivindicó las dos etapas de gobierno del PP, en las que fue Secretario de Estado de Economía y Hacienda en la primera y Ministro de Hacienda en la segunda; algo que, por otra parte, era de esperar.

Al abrirse el turno de intervenciones para el público, tome inmediatamente la iniciativa, y cuestioné las políticas llevadas a cabo durante aquellas etapas, alegando que España no iba tan bien como se decía. Para ello, hablé de los recortes de gasto social, las dos reformas fiscales vendidas como bajadas de impuestos que en realidad incidieron en la desigualdad de rentas, la falta de industrialización del país, la implantación del modelo del ladrillo, etc. Hice también hincapié en el cambio de método de cálculo de la EPA sobre la tasa de desempleo operado en 2001, que les permitió vender una bajada del desempleo mucho mayor de lo que la realidad indicaba. Mostré al público un libro sacado de la biblioteca de la Uni en donde se exponían al detalle muchos de los argumentos presentados.

Tras mi exposición, reconozco que me contestó con suma educación, lo que no me impide calificar su réplica como demagógica y vaga en muchos aspectos (me acusó de cuestionar los logros de la sociedad española, nada más lejos de mi intención; y de tener prejuicios ideológicos a la hora de hablar de Economía). Tuve la posibilidad de contrarreplicar, lo cual agradezco enormemente pues todo el auditorio me respetó y no me interrumpió en ninguna ocasión; e incluso a la salida, pude saludarlo y departir con él unos minutos, en los que me recomendó leer a Hayek (ideólogo neoliberal, mal que le pese al señor Montoro), sugerencia que tomaré en consideración.

El que no me puso muy buena cara fue el señor Fernández de Moya, al que veo que no le cayó muy bien ni mi presencia ni mi intervención.


PEDRO MOLINA ALCÁNTARA