jueves, 5 de noviembre de 2009

Escuela y religión

El pasado martes la Corte de Derechos Humanos de Estrasburgo dictó sentencia en contra de la presencia de crucifijos en las aulas italianas, considerándola "una violación del derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones" y "una violación de la libertad religiosa de los alumnos".

La reacción de la derecha no se ha hecho esperar. Silvio Berlusconi ya ha declarado que recurrirá la sentencia y que hara todo lo que estés en su mano para que esta no se cumpla, así como el Vaticano ya ha mostrado su rechado a dicha sentencia.

¿Como podemos hablar de pluralismo en las aulas cuando éstas están presididas por un símbolo que considera a las mujeres y a los homosexuales como ciudadanos de segunda?. La Constitución Española reconoce la aconfesionalidad del Estado, rechazando la existencia de una religión oficial (como ocurría en la dicatdura franquista), y es por ello que la escuela pública, lugar donde las y los ciudadanos del mañana acuden a formarse debe ser el primer ejemplo de normalidad y pluralismo.

No podemos educar a la juventud en valores como la democracia, la tolerancia y la igualdad cuando en su lugar de formación tienen el primer ejemplo de imposición, intolerancia y desigualdad que ofrece la Iglesia Católica.

Miguel Rincón

2 comentarios:

  1. Si Jesús siguiera vivo, obligaría a Ratzinger a comerse el anillo papal sin bicarbonato, por fachón.

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  2. Diga usted que sí, con respeto y talante.

    1. Demuestran que no conocen a la Iglesia.
    2. Demuestran que no conocen a su electorado, muchos católicos votan PSOE.
    3.La IGLESIA y los católicos hacen por luchar contra la desigualdad más que lo que hacen ustedes o el PSOE.

    Y sobre todo, respeto. Dejen de crispar a la gente contra otra gente por el absurdo ideológico de beber de un anticlericalismo de hace 100 años, no me seáis tan retros siendo tan jóvenes.

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