El señor Montoro será catedrático de Hacienda Pública, pero desde mi humilde juicio tiene una visión de la Economía parcial, interesada y rancia. Así de claro lo manifiesto. Tengo que escribir este artículo porque ya no puedo soportar verle como se le iluminan los ojillos de felicidad cada vez que habla del paro, y la gota que ha colmado el vaso ha sido al leer hace un rato unas declaraciones suyas a propósito de la decisión del ejecutivo de AMPLIAR SEIS MESES MÁS LA COBERTURA DE 420 € PARA DESEMPLEADOS QUE NO PERCIBAN NINGUNA PRESTACIÓN, una medida social que me parece de enorme calado y muy necesaria, dada los tiempos horribles que corren. Las declaraciones han sido "todo el mundo sabe gobernar gastando". Yo diría al revés, que sólo ellos sabían gobernar sin gastar, porque con ellos, la desconvergencia en gasto social con la media comunitaria casi llegó a niveles del franquismo. Digo que su visión es rancia porque se le nota que cuando habla de Economía, al igual que le pasa a Rajoy o a Aznar, presenta esta ciencia como si fuera una ciencia exacta, como si estuviera enunciando un teorema matemático formalmente demostrado. Obvia (o intenta ocultar a la gente) que la Economía se basa en modelos que tienen una validez limitada. Y su modelo entiende el gasto social como una carga insostenible para el Estado que hay que ir desmantelando para que de los "pobres se ocupe la caridad cristiana". También entiende el gasto público en general como un estorbo, cuando según las teorías keynesianas, que están volviendo a salir a la palestra tras el enorme fracaso constatado de las teorías neoliberales, el gasto público, bien dirigido, es una palanca para la recuperación económica porque estimula la demanda y genera empleo, a la vista de que el sector privado por sí solo no puede ahora.
Pero no quería terminar este artículo sin dedicarle unas palabras a un rancio de marca mayor como es José María Aznar. Según dice, nadie ha hecho más daño a España en menos tiempo que Zapatero. Pero es que el facha del Juan Manuel de Prada va y dice que sí, que Manuel Azaña. También me acuerdo de un libro escrito por la "rigurosa periodista" de "TeleEspe", Curri Valenzuela, en el que explicaba los 100 personajes que hundían España, entre los que destacaban como no podría ser de otra forma intelectuales progresistas, políticos de izquierda, gays... Yo no voy a caer tan bajo como ellos de decir que son ellos los que más daño le han hecho a España, porque el primer nombre que me viene a la cabeza si pienso en la persona que más daño le ha hecho a España en menos tiempo es Franco, y en segundo lugar me viene a la cabeza un monarca absoluto como Fernando VII. Ahora bien, creo que considerar que políticos democráticos de signo contrario al tuyo, por mala que consideres su gestión, lo han hecho peor que personajillos como Franco o Fernando VII, es de tener poca Democracia en el ADN
PEDRO MOLINA ALCÁNTARA