En estos días en los que las discusiones sobre los resultados de las elecciones europeas, el caso Gurtel-Camps-Bárcenas, la financiación autonómica, nos nublan y ocupan nuestras tertulias de café, se cuela de soslayo la nueva ley de oficina judicial para la que sorprendentemente PP y PSOE han sido capaces de ponerse de acuerdo.
Esto, que sería una noticia para echar las campanas al vuelo, oculta, lamentablemente, un gran contra. Esta ley limita la justicia universal, que dicho así no parece tener importancia, pero lamentablemente PSOE y PP se han puesto de acuerdo para que el mundo sea menos seguro.
Hasta ahora la Audiencia Nacional ha sido un ejemplo internacional de lo que debería ser un sistema de justicia que atiende a aquellos aspectos más vulnerables de nuestro mundo. Había sido la muestra de que genocidios y atentados contra la humanidad no salían gratis a aquellos dictadores, déspotas y fascistas que a base de matar a los que no se rinden a sus deseos poblaban aquellos países olvidados. Ejemplos como los de Garzón señalando una orden de búsqueda y captura sobre Pinochet, nos hicieron pensar a muchos que el planeta comenzaba a tener otro color.
Lamentablemente PP y PSOE han acordado acabar con esto, dejar fuera de la justicia universal a todo aquel que no sea español. Es lamentable se lea como se lea. Desde el momento que se apruebe la ley millones de personas estarán indefensas ante el genocidio, los asesinatos selectivos y el terrorismo de estado. Y todo porque empezaba a molestar en las relaciones internacionales.
En mi opinión PSOE se ha equivocado limitando los derechos humanos (el derecho a la justicia también lo es) y este error con el tiempo nos señalará con el dedo. Les ha mandado un mensaje nítido a los déspotas del planeta para que estén tranquilos en sus sillones y no teman cuando salgan a hacer conferencias a nuestros países democráticos.
Pues quédese nuestro gobierno con sus magníficas relaciones internacionales y empecemos a temblar porque otro mundo, hoy, es un poco menos posible.
Javier Ureña
Tengo que decir que suscribo completamente las palabras del compañero Javier Ureña y alabo su iniciativa de publicar en nuestro blog tan profunda y personal reflexión, que muchos compañeros dentro de Juventudes y del propio PSOE compartimos.
ResponderEliminarEl único aspecto positivo que extraigo, dentro de la pena que me produce una actuación tan negativa del partido al que pertenezco con tanto cariño, es que se cumple la premisa bajo la que nació este blog, como un espacio libre para la reflexión, el debate y la crítica constructiva; máxime cuando esa crítica se dirige precisamente hacia el partido que acapara las simpatías de Juventudes dado su hermanamiento histórico. No por criticar le hacemos un flaco favor al gobierno socialista, el flaco favor lo haríamos con una actitud acrítica y complaciente.
Salud compañeros.