Desde hace varias semanas están apareciendo en diversos medios de comunicación algunos señores, vinculados a la derecha y al capitalismo empresarial salvaje, defendiendo, o más bien exigiendo, una reforma laboral que permita que el despido, que hoy en día no es que sea nada difícil para un empresario, sea más fácil y por supuesto, más barato o incluso gratis. Exclaman estos señores que sería la mejor forma y más rápida de salir de la situación económica en la que nos encontramos.
Pero, ¿los que nos han metido en esta situación son los que tienen la solución? ¿aquellos que han jugado, sí jugado, con nuestro dinero en sus bancos, inversiones fantasmas y empresas de dudosa solvencia son los que saben dónde está la clave de la solución de una crisis mundial?
Sinceramente, lo dudo. Lo dudo porque la crisis ante la que nos encontramos radica en un problema bancario-financiero y no en un problema de que sobre empleo, precisamente no es algo que haya sobrado nunca. Si por parte del Gobierno se accediera a tan descabellada petición no encontraríamos soluciones a los problemas que tenemos, sino que los agravaríamos o es que piensan que despedir libremente a más trabajadores y trabajadoras iba a ser la solución. Imposible.
Porque con más personas en el paro únicamente se agravaría el problema, abocaríamos a las familias a contraer más deudas o a no poder hacer frente a las que tienen, abocaríamos a la ciudadanía a la ruina sólo por una razón, porque quieren tener el control de todo, que todo les salga gratis sin importarles nada los trabajadores y las trabajadoras que son los que hacen que continúe girando la manivela de su fábrica, porque quieren seguir haciendo contratos basura, preferiblemente a jóvenes porque necesitan incorporarse al mercado laboral y aunque sea por poco dinero y en una condiciones lamentables firmarán su contrato de “semigratis” y los podrán echar a la calle a los cuatro días y sin darles ni siquiera los cuatro duros que les corresponden.
¿Os imagináis si en estos momentos gobernara la derecha que reclama ese despido libre…?
Mercedes Gámez García
