Salud, compañeros y compañeras.
Somos conscientes de que el año está llegando a su fin y de que ha sido bastante turbulento, aunque no exento de alegrías. A priori, un año en el que la sociedad española ha vuelto a dar la oportunidad a este gobierno de continuar construyendo un mundo más justo y más social debe de ser un año bueno para el socialismo; un año en el que Obama ha cogido un jarro de agua hirviendo para despegar a base de espátula al neoconservadurismo que encarnaba el gobierno de George Bush debe de ser un año bueno para el socialismo, aunque Obama no sea exactamente un socialista, pero bueno, es lo más parecido que hemos conocido en la Casa Blanca desde que mi admirado Jimmy Carter la abandonara para abrir paso al estandarte del búnker neocon americano, Ronald Reagan. O poniendo un ejemplo más humilde, un año en el que un sacerdote de la liberación vence en las urnas a una panda de corruptos e incompetentes que llevaban más de 60 años gobernando en Paraguay y cuya inoperancia hundió más en la miseria a ese país, no puede ser un mal año para el socialismo.
Pero seamos sinceros, el neoliberalismo sigue jorobando a todos, y hay que terminar de dar ese impulso que hace falta para que vuelva la sensatez de la mano de la solidaridad y de la justicia social. Hay que desterrar el pensamiento único y demostrarle a la gente que para encontrar un trabajo no tiene por qué renunciar a becas, a sanidad, a educación, etc; sino que pasará de tener o encontrar un trabajo a tener o encontrar una profesión. Una profesión implica calidad en el puesto de trabajo, implica cualificación, implica seguridad personal, independencia... Significa mirar al frente en lugar de al suelo, significa elevar la nariz 20 cm cuando caminas por la calle. Así es como lo hacemos los socialistas, así es como nos gusta, así es como lo aprendimos.
En nuestro país, asistimos con estupefacción a un espectáculo dantesco: el partido mayoritario de la oposición, que representa en nuestro espectro político ese pensamiento único del que antes hablaba, no sólo no reconoce que la puesta en marcha de sus ideas llevadas al extremo son las que han reventado el sistema financiero mundial sino que se cabrea porque a la hora de elaborar los Presupuestos Generales del Estado para el año que viene en vez de elaborarlos conforme a sus ideas lo hacemos conforme a las nuestras. ¡Qué sinvergüenzas que somos los socialistas, que no acatamos el pensamiento único! ¡Con lo bien que iba España con Aznar, y lo bien que le va a la economía estadounidense en la actualidad!
En resumen, empieza 2009 y hay muchísimo que trabajar en pro del socialismo y de la sociedad. Nuestra primera meta era mantener el gobierno de nuestra nación y lo hemos conseguido, el segundo objetivo era que Barack Obama ganara en Estados Unidos y también lo logró; ahora nos queda el tercer round, el más difícil pero que si lo peleamos lo podemos lograr: el Partido Socialista Europeo, que aglutina a todos los partidos que se consideran socialistas en la Unión Europea, debe arrasar en las elecciones al Parlamento Europeo. No hay otro camino para lograr el impulso social que necesita el mundo. Ánimo compañeros, ánimo compañero Juan Fernando López Aguilar, sabemos que serás un excelente líder del socialismo en Europa .
Somos conscientes de que el año está llegando a su fin y de que ha sido bastante turbulento, aunque no exento de alegrías. A priori, un año en el que la sociedad española ha vuelto a dar la oportunidad a este gobierno de continuar construyendo un mundo más justo y más social debe de ser un año bueno para el socialismo; un año en el que Obama ha cogido un jarro de agua hirviendo para despegar a base de espátula al neoconservadurismo que encarnaba el gobierno de George Bush debe de ser un año bueno para el socialismo, aunque Obama no sea exactamente un socialista, pero bueno, es lo más parecido que hemos conocido en la Casa Blanca desde que mi admirado Jimmy Carter la abandonara para abrir paso al estandarte del búnker neocon americano, Ronald Reagan. O poniendo un ejemplo más humilde, un año en el que un sacerdote de la liberación vence en las urnas a una panda de corruptos e incompetentes que llevaban más de 60 años gobernando en Paraguay y cuya inoperancia hundió más en la miseria a ese país, no puede ser un mal año para el socialismo.
Pero seamos sinceros, el neoliberalismo sigue jorobando a todos, y hay que terminar de dar ese impulso que hace falta para que vuelva la sensatez de la mano de la solidaridad y de la justicia social. Hay que desterrar el pensamiento único y demostrarle a la gente que para encontrar un trabajo no tiene por qué renunciar a becas, a sanidad, a educación, etc; sino que pasará de tener o encontrar un trabajo a tener o encontrar una profesión. Una profesión implica calidad en el puesto de trabajo, implica cualificación, implica seguridad personal, independencia... Significa mirar al frente en lugar de al suelo, significa elevar la nariz 20 cm cuando caminas por la calle. Así es como lo hacemos los socialistas, así es como nos gusta, así es como lo aprendimos.
En nuestro país, asistimos con estupefacción a un espectáculo dantesco: el partido mayoritario de la oposición, que representa en nuestro espectro político ese pensamiento único del que antes hablaba, no sólo no reconoce que la puesta en marcha de sus ideas llevadas al extremo son las que han reventado el sistema financiero mundial sino que se cabrea porque a la hora de elaborar los Presupuestos Generales del Estado para el año que viene en vez de elaborarlos conforme a sus ideas lo hacemos conforme a las nuestras. ¡Qué sinvergüenzas que somos los socialistas, que no acatamos el pensamiento único! ¡Con lo bien que iba España con Aznar, y lo bien que le va a la economía estadounidense en la actualidad!
En resumen, empieza 2009 y hay muchísimo que trabajar en pro del socialismo y de la sociedad. Nuestra primera meta era mantener el gobierno de nuestra nación y lo hemos conseguido, el segundo objetivo era que Barack Obama ganara en Estados Unidos y también lo logró; ahora nos queda el tercer round, el más difícil pero que si lo peleamos lo podemos lograr: el Partido Socialista Europeo, que aglutina a todos los partidos que se consideran socialistas en la Unión Europea, debe arrasar en las elecciones al Parlamento Europeo. No hay otro camino para lograr el impulso social que necesita el mundo. Ánimo compañeros, ánimo compañero Juan Fernando López Aguilar, sabemos que serás un excelente líder del socialismo en Europa .
Pedro Molina Alcántara