lunes, 14 de julio de 2008

Aznar se quita la careta

Poco queda del José María Aznar centrista y moderado que la derecha española nos quiso vender a principios de los noventa. En declaraciones a Telemadrid, ha tenido la osadía de realizar el ataque más duro que le recuerdo: ha tenido el cinismo de de declarar que cuando ETA atentó contra su persona, buscaba asesinar el "cambio de España", que supuestamente, llegó con él. Estas palabras no forman parte de un mero discurso político, ni siquiera de una soflama enaltecedora para sus fans.
A mi juicio, forman parte del narcisismo que se profesa a sí mismo alguien que quiere quedar para la Historia como un mártir de la patria española, algo así como un Cid Campeador contemporáneo. Pero la cosa es más grave si leemos entre líneas: "ETA quería asesinar el cambio de España". Para mí esto quiere decir que según él, poco menos que el gobierno de Felipe González no era democrático, que el sistema estaba viciado, y que votarle no era votar una opción política cualquiera, sino que significaba apostar por la libertad de España.
Y yo me pregunto: ¿Por qué no fue capaz de hacer esas declaraciones cuando estaba en campaña electoral? Estoy seguro de que si en aquel entonces no dio un mensaje como ese fue porque sabía que así no ganaría. Era mucho más rentable dar una imagen de lobo a Felipe González para señalarse como cordero. Lo que pasa es que ahora sí conviene, ahora se puede hacer mucho daño con eso. La demagogia barata es tan sencilla de poner en prática que por eso mismo no vale nada. Pero a esta persona, que ya no tiene nada que perder ni que ganar, sí le vale. Y si podemos atacar los sentimientos colectivos recordando además que esta semana se cumplen 11 años de la muerte de Miguel Ángel Blanco, mejor que mejor.
Pues voy a terminar diciendo un pensamiento propio muy profundo: o mucho me equivoco, o Rajoy no sería capaz de hacer una declaración como esa, tiene más talla moral como persona; y a José María Aznar no le queda más que irse al Campus de las FAES a darse un baño de masas. Para que quede constancia de tan oscura estrategia, voy a poner el enlace con la noticia al completo, que no tiene desperdicio (hasta reniega de su mentor político, Manuel Fraga Iribarne):
Pedro Molina Alcántara

miércoles, 9 de julio de 2008

Soberbio debate en el que Zapatero sale reforzado.

Esta semana hemos tenido el privilegio de gozar en nuestro país de uno de los mayores eventos en materia democrática de los últimos meses. Se trata del debate monográfico sobre economía, que recientemente aconteció en el Congreso de los Diputados. A pesar de que nuestro partido, el PSOE, prefería evitar la comparecencia del presidente para que en su lugar lo hiciera el vicepresidente económico Pedro Solbes (una idea lógica, puesto que es el titular de la cartera de Economía y Hacienda), no me escondo de decir que me alegro sobradamente de que la oposición venciera esta votación. Me alegro, porque de no haberlo conseguido, no habríamos tenido la oportunidad de ver al presidente en su mejor estado de gracia desde que recuerdo. Han sido muchas veces las que todos lo hemos escuchado y nos hemos emocionado con sus palabras (otros se ofenden, pero que le vamos a hacer), pero, como decía, nunca lo vi superar con tanta fuerza su ya de por sí enorme talla política. Durante su primera intervención, reconoció sin titubeos la difícil situación económica, explicó las causas y defendió sin ambages su gestión al frente del ejecutivo, a la vez que reivindicó la necesidad de continuidad en las políticas de corte socialdemócrata y de profundizar y ahondar en ellas como vehículo hacia el bienestar de la ciudadanía. Cualquier otra postura en materia económica habría mostrado un fracaso estrepitoso de todas las personas que votamos en las últimas elecciones a ese partido de izquierdas que se llama PSOE.

Superada la primera intervención, el líder opositor Rajoy Brey descalificó una y otra vez al presidente, reclamando sus ansiadas políticas económicas neoliberales, de contención en el gasto público y social, de congelación salarial y en las pensiones; y por supuesto, de los decretazos y la pérdida del diálogo social. A juicio de los que nos consideramos de izquierdas (socialdemócratas o comunistas), dan un respiro a la gente pudiente a costa del oxígeno de las clases trabajadoras. El presidente del PP demostró una vez más sus "fuertes convicciones democráticas" llamando a la política económica socialdemócrata "política de las viejas recetas y rancia". Todo un piropo viniendo de quien viene. Afirmó además, que la economía no entiende de ideología, que "o se lleva bien, o se lleva mal". Buena patada a los libros de teoría económica, sí señor.

Los demás grupos parlamentarios se mantuvieron en su línea, reclamando al ejecutivo más y mejores medidas para paliar la crisis, algo razonable y necesario (toda crítica constructiva es propia de la democracia). Todos los grupos excepto una "miembra" rubia del grupo mixto, que hace poco se salió de su partido para fundar otro tras años de descontento por no obtener la secretaría general. La única crítica salvable sería la de acusar al presidente de jugar al cuento de la lechera porque insultos como "fiel a su historia llena de mentiras", pues poco enriquecieron el debate. Dedicó tanto rato a insultar a Zapatero que se acabó su turno de intervención sin haber formulado ninguna propuesta sensata. Lo cierto es que aunque no estaba allí puedo imaginar un ambiente en aquellos momentos cargado de envidia, celos, rencor... Por el contrario, interesantes fueron las críticas de Coalición Canaria, que animaron al presidente a consultar con algún "jarrón chino", cosa para tomar en cuenta, puesto que cualquier aportación procedente de Felipe "jarrón chino" González siempre es productiva. También quería destacar el discurso de la increíblemente atractiva portavoz de Nafarroa – Bai, Uxué Barkós, quien instó al presidente a continuar en la senda de las políticas sociales y a no desmarcarse de la fiscalidad como mecanismo de justicia social.

Previamente al turno de réplica del presidente, el portavoz del grupo socialista, José Antonio Alonso, alabó la prontitud con que el gobierno ha puesto en marcha medidas para contener la difícil situación económica.

Y fue durante el turno de réplica cuando José Luis Rodríguez Zapatero desató la magia de la dialéctica en el hemiciclo. Tuvo a bien darle una lección de política económica al señor Rajoy Brey, explicando la diferencia entre una política económica conservadora de contención en el gasto público, y una socialdemócrata, de políticas sociales, solidaria con las clases obreras y comprometida con la subida de las pensiones y del salario mínimo interprofesional. Además, aclaró que cualquier tipo de subvención para cualquiera de los sectores productivos afectados por la crisis generaría una situación de bonanza económica ficticia, puesto que, a la larga, repercutiría negativamente en el presupuesto del Estado. Rajoy, por su parte, no pudo más que negar todo y acusar de mentiroso al presidente. En definitiva, fue una buena tarde para aumentar la confianza en la clase política de este país, o recuperarla, si es que se había perdido.

Pedro Molina

martes, 8 de julio de 2008

Grândola, Vila

Grândola, Vila Morena es una canción revolucionaria del cantautor portugués José Afonso, que sirvió como señal para dar comienzo a la llamada Revolución de los Claveles, la cual significó el fin pacífico de la dictadura salazarista de Portugal en 1974. Gente de todos los rincones de Portugal salió a la calle reclamando libertad y democracia, junto con militares que portaban claveles en las bocas de fuego de sus armas.

Si algo transmite esta canción es alegría y confianza en que lo mejor está por llegar, y es algo parecido a esto lo que ha pasado este fin de semana en la Institución Ferial de Madrid (IFEMA), durante el 37º Congreso Federal del PSOE. Cientos de socialistas llegados de todos los puntos de España se han reunido este fin de semana en Madrid para debatir sobre la necesidad de ampliar derechos en nuestro país, avanzar en materia de igualdad y justicia social, y, por supuesto, debatir sobre ideas. De este Congreso, sale un partido mas renovado y reforzado si cabe, con compromiso social hacia la juventud. De este Congreso, que podríamos denominar el de la alegría de ser y sentirse socialista, vemos a un partido mucho más de izquierdas si cabe de lo que ya lo era, que no va a tener miedo a la hora de afrontar los temas de actualidad de la sociedad globalizada en que vivimos: laicidad, derecho al aborto, derecho a la muerte digna y al testamento vital, derecho al voto en las elecciones municipales para los inmigrantes, apuesta por las energías limpias para combatir el cambio climático, y, como no podría ser de otra forma, negación a abandonar la política fiscal como medio de gestionar una economía de izquierdas, que recaude fondos con los que financiar esa gran conquista social que se llama Estado del bienestar.

Así pues, frente a aquellos que esconden su verdadera ideología por vergüenza o por maquiavelismos políticos, el PSOE se constituye como un partido izquierdas, profundamente democrático, tanto en sus fines como en sus formas; y capacitado para renovarse constantemente como vehículo para dar respuesta a los retos del futuro. Y lo hace sin complejos y a plena garganta.

martes, 1 de julio de 2008

TOD@S CON LA ROJA


Aun que a la mayoría ya se le a pasado la resaca de la gran noche roja que vivimos el sábado, aquí un servidor todavía está afónico (y creo que lo estaré durante unos cuantos días más) pero no me puedo resistir a dedicar unas palabras al acontecimiento.
El domingo se demotró que se puede todo, que l@s jóvenes tenemos voz (teníamos voz...) y que podemos convivir tod@s junt@s con una gran pluralidad de ideas y a la vez ser capaces de emocionarnos y celebrar grandes cosas junt@s.

El domingo la Plaza de Toros se llenó de jóvenes que estábamos allí por un sentimiento, el de ver ganar a nuestros jugadores, dando lo mismo que fueran andaluces o catalanes, socialistas o liberales, rubios o morenos...
Fue un momento inolvidable que no debe desaparecer y que debemos tener siempre, no solo en nuestra memoria sino también en nuestras actividades diarias, el de la cohesión y el de la convivencia civilizada.
Por ello, a tod@s l@s jóvenes de Jaén, MUCHAS GRACIAS!!!!!
Miguel Rincón Calahorro